Sobre esta cuestión reflexiona Gemma García, Responsable de Soluciones de Cultura y Talento de Atisa, en una entrevista publicada en la última edición de la Guía Quién es Quién en RR.HH., presentada durante la Gala RR.HH., un encuentro de referencia para los profesionales del sector y del que Atisa ha sido patrocinador.
Durante la entrevista, Gemma analiza cómo la futura aplicación de la Directiva Europea de Transparencia Salarial supone mucho más que un cambio regulatorio. En su opinión, las organizaciones deben entender este nuevo escenario como una oportunidad para revisar la forma en que gestionan el talento y fortalecen la confianza dentro de sus equipos.
Un cambio que va más allá de la retribución
La transparencia salarial suele asociarse a la publicación de bandas salariales o a la obligación de facilitar determinada información retributiva. Sin embargo, tal y como explica García, el alcance de esta transformación es mucho más amplio.
La nueva normativa obligará a las empresas a revisar aspectos relacionados con la selección, la promoción, la evaluación del desempeño y el desarrollo profesional. En definitiva, invita a replantear la experiencia completa del empleado desde criterios de mayor objetividad, equidad y claridad.
Según destaca, no se trata únicamente de cumplir con una obligación legal, sino de construir organizaciones más coherentes y preparadas para responder a las demandas actuales del mercado laboral.
Transparencia, confianza y compromiso
Uno de los mensajes principales de la entrevista es la estrecha relación que existe entre transparencia y confianza.
Cada vez más profesionales quieren comprender cómo se toman las decisiones dentro de las organizaciones, cuáles son los criterios que sustentan las promociones o cómo se determina la evolución salarial. Cuando estas cuestiones se comunican de forma clara, aumenta la percepción de justicia y se fortalece el compromiso con la organización.
En este sentido, la transparencia salarial puede convertirse en una herramienta para reforzar la confianza interna y mejorar la experiencia de los empleados, contribuyendo a generar entornos de trabajo más sólidos y sostenibles.
Una oportunidad para fortalecer la marca empleadora
La entrevista también aborda el impacto que este cambio puede tener sobre la capacidad de las empresas para atraer y retener talento.
En un mercado cada vez más competitivo, las organizaciones ya no compiten únicamente a través de su propuesta económica. La claridad en los procesos, la coherencia en la toma de decisiones y la confianza que generan entre sus profesionales se han convertido en factores diferenciales.
Para Gemma, las empresas que avancen hacia modelos más transparentes estarán mejor posicionadas para fortalecer su marca empleadora y consolidar relaciones más duraderas con sus equipos.
Prepararse hoy para el futuro
La adaptación a este nuevo contexto requerirá revisar estructuras retributivas, analizar brechas salariales y establecer criterios objetivos que garanticen la equidad. Las organizaciones que entiendan la transparencia como una oportunidad estarán mejor preparadas para afrontar los desafíos del futuro.
Esta entrevista fue publicada originalmente en la guía profesional Quién es Quién en RR. HH 2026 (wtcqq.eu), un directorio de acceso restringido para profesionales del sector.